|
BRAHMA
KUMARIS |
BK@net, LA RED DE INFORMACIÓN POSITIVA
|
Acunando el Mundo
|
Todas las madres sabemos que hay un momento indescriptible en nuestras vidas y es cuando vemos a nuestro hijo recién nacido. No hay palabras para describir lo que se siente, lo que realmente se experimenta es alegría suprasensorial. Y aunque sea nuestro primer hijo, el instinto se despierta y nos llenamos de una fortaleza que no tiene fin. Ser madre es despertar en nuestro interior todas las virtudes y poderes maravillosos de los que estamos dotados todos los seres humanos, pero el rol de madre requiere ponerlos en la práctica. Ese "pedacito" de ternura que tenemos en brazos, es el motor que nos va a impulsar por el camino hacia el futuro. Los 8 poderes espirituales están ahí para ayudarnos y acompañarnos: Tolerancia, cooperación, afrontar, empaquetar, amoldarse, etc. Cooperamos con nuestro hijo al darle todo el apoyo que necesita, siempre. Afrontamos con mucho valor los momentos difíciles de salud, o problemas de carácter, o... lo que sea que le pase. Empaquetamos todo, lo malo de quizá un carácter difícil, o de una respuesta agria, o la crítica... etc. Nos amoldamos a las decisiones que ese hijo toma al hacerse cargo de su vida. Y también cuando vemos a un adolescente que es como el Manual del Adolescente. Vemos pasar un ser frente a nosotras y decimos: éste quién es? Nos retraemos cuando sentimos que mas vale quedarse callada para apagar cualquier fuego de ira o rebelión. Toleramos con nuestro mas profundo amor todo lo que hacen, aún sabiendo que están equivocados, porque entendemos que a veces no podemos evitar que se "golpeen" y que aprendan por experiencia propia. Personalmente mi mayor ocupación al educar a mis dos hijos fue que tuvieran paz y la menor cantidad de miedos posible. En este mundo tan caótico yo pensaba que ellos pudieran tener aunque fuera una persona que nunca les fallara, que nunca les mintiera. Y estas cualidades que son espirituales, sirven también para todas las almas que están desesperadas pidiendo un poco de amor y paz. Los brazos cálidos del corazón pueden abarcar a miles de seres. Si miramos a los ojos de las personas, vemos que son como niños desamparados, y si no podemos hablarles al menos podemos abrazarlos con el corazón, acunarlos y darles refugio, llevarlos frente al dulce Dios para que les conforte el corazón. Si somos madres espirituales estamos acompañando a miles de almas, preparándolas para un mundo nuevo. Los tenemos que llevar de la mano ayudándolos a caminar por el camino espiritual. En cualquier charla o curso cuando estoy frente al público se despierta mi amor de madre y es esto lo que me hace tratarlos con respeto a cada uno de ellos. Entiendo sus puntos de vista, sus dudas y por eso siempre me surge la respuesta a sus preguntas. Por eso Dios da ese lugar tan especial a las madres, porque solo alguien que ha experimentado ese amor ilimitado que es tan ilimitado como el amor de Él puede ser un instrumento para Acunar al Mundo.
|
|
BK Katia Lagos es una madre feliz. Es alumna y profesora de Brahma Kumaris en Argentina. |
ASOCIACIÓN ESPIRITUAL BRAHMA KUMARIS
Sede Nacional en Colombia
email:
nco@bkcolombia.info
web internacional:
(en inglés)
www.bkwsu.com