Los obstáculos tienen dos objetivos claros: retrasarnos y detenernos.
Así que es necesario cambiar la mentalidad con relación a los obstáculos. Al cambiar la mentalidad, la actitud y la conciencia también cambian y se empieza a ver los obstáculos de una forma positiva. Aquí va un derrotero para realizar esto.
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Elige un momento y un lugar donde usted se sienta tranquilo y seguro, ojalá con mucha luz, una música suave, quizá en la naturaleza para crear un entorno optimista. Recuerde que los obstáculos nos hacen pesimistas y un entorno positivo puede ayudar bastante. Papel y lápiz, o bolígrafo, son muy útiles pero no indispensables.
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De los obstáculos que usted enfrenta actualmente, concéntrese en uno solo, quizá el más fácil de solucionar. Escríbalo o visualícelo en su mente.
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Piense en los problemas derivados de este obstáculo, escribiéndolos o visualizándolos. Después de escribir, lea la lista y cerciórese que esté bien completa; si no los escribe, entonces trate de imaginar una lista con estos obstáculos.
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Ahora, respire profundamente. Experimente levedad en el ser, tranquilidad en el corazón. Paz, mucha paz. Deje que la paz invada su ser completamente, sintiendo mucho amor en el corazón. Amor especialmente por usted mismo.
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Después de esta pequeña meditación, rompa la hoja, si usted está escribiendo. Ahora, cambie de lugar por un momento.
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Es hora de pensar que logros obtuvo usted debido al obstáculo. Por ejemplo, un nuevo amigo o un interés por las cosas espirituales. Escriba esto y si usted no llevó lápiz o bolígrafo, haga la lista apenas llegue a su casa u oficina.
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Agradezca internamente por los logros obtenidos. Enfóquese en los logros, no piense en las dificultades.
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Prométase que todas las veces que usted enfrente, vea u oiga hablar sobre el obstáculo, usted recordará la lista de logros a través de los obstáculos.
De esta manera, aunque el obstáculo continúe, el corazón estará más liviano y será más sencillo encontrar soluciones definitivas para él.