La organización hoy en día es una extrema necesidad, como veíamos en el anterior artículo, que tocó el tema del propósito personal y la conciencia.
En este artículo, vamos a hablar sobre el tener una visión clara y como esto influye en la organización de la agenda personal.
El regalo de tener una visión del futuro
No es común, ni es sencillo. Vivimos tan presos al presente que el futuro existe como un lejano sueño, o bien tomamos el presente como base para el futuro, olvidando que el futuro es algo diferente, algo abierto que no podemos definirlo cien por cien.
O todo lo contrario: hay personas que viven en el futuro de las posibilidades, viven en los planes y, por lo tanto, no son capaces de cultivar el presente de la forma adecuada. Estas personas se olvidan de una ley sencilla: el presente es la semilla del futuro. Si no se tiene presente, definitivamente no va a haber futuro.
Entonces, ¿cómo es tener una visión del futuro? Hay dos formas básicas para que esto se dé:
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Observar los actos diarios y ver hacia donde van. Entender los valores y el propósito personal y en qué rumbo nos llevan. Nuestras acciones del día a día son las semillas y así podemos ver el futuro. Por ejemplo, alguien que trabaja con perseverancia, sin pereza, con honestidad y enmarcado dentro de su propósito personal tiene un futuro tranquilo en términos de bienestar, pues estas son las semillas que está sembrando.
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Dejar que hable la intuición. Por ejemplo, sentarse en un lugar tranquilo en la naturaleza, dejar la mente tranquila y hacerse la pregunta: "¿Qué me espera el futuro?" Permitir que imágenes, sonidos o sensaciones fluyan en la mente, sin forzar o impedir. Después, se puede dibujar o tratar de describir lo que se vio. La intuición funciona mejor si uno antes medita un poco, liberándose de deseos o necesidades inmediatas.
Los dos procesos anteriores pueden que no sean inmediatos. Puede que se necesite hacer lo mismo varias veces o pedir ayuda a expertos. Pero funciona: apenas se tenga clara la visión del futuro, se siente como si hubiese una razón mayor para vivir.
En situaciones desesperadas, de crisis y caos, la visión del futuro ayuda al ser a mantener la esperanza y seguir adelante sin parar.
La influencia de la visión en la agenda personal
Hay dos influencias fundamentales de la visión personal en la agenda que se tiene.
La primera es que cada acción pasa a ser confrontada con la visión. No tanto en términos de decidir si se hace o no - como en el caso del propósito personal - sino dar a la acción una perspectiva más amplia. Cada acción es un ladrillo hacia la construcción de la visión integral. Si bien es verdad que al mirar un ladrillo solo no puedes visualizar el edificio, por lo menos puedes entender dónde se debe colocarlo y en qué momento.
La segunda es que, especialmente en días especiales o tareas realmente cruciales, se puede establecer la visión de esta tarea o día utilizando principalmente el segundo método, el de la intuición. "¿Qué me espera al final de esta/este tarea/día?" Esto dará un nuevo sentido a las pequeñas actividades y acciones que llevarán a la conclusión de la tarea. No serán meros ladrillos, sino parte de una maravillosa obra maestra.
El impacto de la visión
Las personas suelen describir el impacto de su visión de diferentes maneras. Un consultor cierta vez la definió como la soga que nos ayuda a cruzar situaciones difíciles. Otra persona decía como la visión del futuro la ayudó a dar un nuevo rumbo a su vida.
En las agendas normales, difícilmente se toma en cuenta la visión. Son ladrillos siendo acumulados uno a uno. Hay una corta historia de dos pedreros poniendo ladrillos. Una persona llegó y le preguntó al primer que hacía y este dijo, de malhumor, que ponía ladrillos. Obviamente estaba frustrado por algo.
El segundo, sin embargo, dijo que hacía una gran obra - era la iglesia de Notre Dame, en París. ¿Cuál de los dos pedreros es usted?
Árboles y bosques
La visión impide la rutinización de la agenda, pues pasamos a dar un valor extraordinario a cada "ladrillo", a cada pequeña operación.
Lo ideal es, por lo tanto, al planear cada actividad, por más pequeña que sea, tener la clara idea de su impacto futuro, de su importancia en la tarea final. Por ejemplo, "reunión con cliente XXX a las 4 p.m." puede tener un sentido más amplio si usted piensa en la red de personas que está creando y como esto afectará su futuro, o como el dinero obtenido de la venta será utilizado en la consecución de su visión, etc.
Sin embargo, nunca es bueno advertir: pensar en bosques, sin olvidar los árboles. La visión tiene su ritmo, no tiene que ser apresurada o forzada a suceder, especialmente la que es fruto de la intuición.
En realidad, cuando usted elige la intuición como método, esté abierto para que muchas cosas sorprendentes sucedan. Es algo mágico que muchos han narrado de cómo al establecer una visión clara adelante, los recursos surgieron de la nada, personas llamaron sin esperar y las circunstancias fueron cambiando sin razón alguna. Sí, la visión es poderosa. Ahora, es su vez de aplicarla.
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