Desarrollo Espiritual y Estabilidad Emocional
| Manuel
Cerón es economista y profesor universitario, coordinando el Área
Administrativa de la sede de Brahma Kumaris en Colombia.
¿Por qué no escribes tú mismo tu
experiencia personal en el campo espiritual? Enviar al email articulobknet@bkcolombia.info
y te estaremos respondiendo pronto. |
Con base en la experiencia de los últimos 15 años de mi vida,
quiero compartir con los amigos de BK@net, mi punto de vista sobre la incidencia que tiene el
desarrollo de la dimensión espiritual en la estabilidad emocional. Al respecto es importante tener en cuenta que generalmente el interés por la dimensión espiritual surge con motivo de la o las crisis a las cuales a menudo nos vemos avocados por la carencia que tenemos que llenar. Por lo tanto, las situaciones mal llamadas " problemas", son las que llevan al ser humano a realizar cambios sustanciales en su vida. De ahí la expresión "... no hay mal que por bien no venga...", obviamente que requerimos del conocimiento necesario para poder entender realmente el alcance verdadero de dicha expresión. En mi caso, todo comenzó cuando cambió mi estilo de vida. Después de haber crecido en un medio donde las creencias religiosas tenían secular importancia tanto en el ámbito familiar como social, comencé a transitar en un medio en el que los preceptos, valores y principios materiales eran lo fundamental, lo espiritual no tenía razón de ser. Con ese nuevo enfoque se generó un carrusel de acontecimientos y un gran desorden emocional que minó mi auto confianza y originó un vacío profundo, que me impedía vivir en armonía conmigo mismo y con las personas que me rodeaban. En búsqueda de una tabla de salvación, surgió la persona con la que posteriormente formalicé el matrimonio del cual hay dos hijos, y que actualmente no tendría vigencia si no hubiera incursionado en el campo espiritual. Ante la impotencia de poder enfrentar lo que estaba sucediendo, comencé a buscar herramientas que me ayudaran a encontrar una luz en medio de la oscuridad. Así surgió mi interés por el yoga; de hecho no tenía la más mínima idea sobre el tema, pero quería aprender sobre la trascendencia del ser, pues no podía entender lo que estaba viviendo. Comencé a interesarme por la lectura de libros "esotéricos"; también me interesé por aprender a medir, por ello adquirí un texto que supuestamente me permitiría alcanzar mi objetivo, pero las instrucciones ahí consignadas no logré poner en práctica. Posteriormente encontré a Brahma Kumaris, organización que imparte cursos sobre meditación raja yoga a nivel internacional; así aprendí a concentrarme y autoconocerme, por ello decidí hacer parte de dicha institución como estudiante regular. Poco a poco encontré respuestas a muchos interrogantes que habían surgido en mi vida e inicié un proceso de autotransformación, con base en el entendimiento de la dimensión espiritual y el fortalecimiento de la autoestima. Además del autoconocimiento y la tranquilidad interna, la meditación raja yoga me ayudó a mejorar las relaciones con los demás y a comprender mi verdadera responsabilidad social, por cuanto años atrás ya había tenido el deseo de participar activamente en el mejoramiento de la calidad de vida de mis congéneres. Un descubrimiento y logro importante fue aprender a cerrar la brecha entre lo espiritual y lo material, o sea trabajar en lo trascendental sin olvidar las responsabilidades como esposo, padre, profesional y miembro de una sociedad que es necesario transformar. |
He podido comprender que
solamente cuando trabajamos en la dimensión personal es cuando podemos
responder apropiadamente en campo familiar, laboral y social. La expresión
"... nadie da de lo que no tiene..." hace referencia a la
parte trascendental de la persona, pues para dar debemos tener y para
tener debemos aprender a "ser"; si partimos del
"ser", fácilmente podemos cumplir con nuestras
responsabilidades y por ende tener lo que requerimos para poder cumplir
con nuestra misión personal. Por lo tanto para tener un desempeño integral en los diferentes estadios que tiene el ser humano, es preciso conocer, entender, aceptar y experimentar nuestra verdadera naturaleza, pues como humanos nos quedamos atrapados en lo físico, dejando a un lado la parte espiritual, que por consiguiente despierta una conciencia, visión, actitud y acción limitada, cuyos logros solo dejan satisfacciones pasajeras. Otra arista que le ha dado color a mi vida ha sido el conocer e interactuar con Dios de manera natural y sin misticismo, ello ha incidido enormemente en el propósito de aproximarme a tener equilibrio entre los opuesto positivos, esto es, entre valores cuya práctica inapropiada generalmente generan conflicto. Es el caso del amor y la ley; entre el tolerar y el enfrentar; entre el amor y el desapego o la paciencia y la acción. Dicho proceso ha generado una sinergia especial que le ha dado dinamismo y motivación a mi vida, pues me permite entender y dar respuesta a los retos planteados, en términos de los aspectos negativos que debo transformar. En esencia, la meditación le ha dado norte a mi vida, ha hecho posible que pueda transformar paradigmas que frenaban mi crecimiento personal; he dejado de verla como una amenaza para tenerla como una oportunidad que vale la pena disfrutar, por ello se ha tornado más liviana y atractiva. Ahora comprendo quien soy, con quién y como debo forjar mis relaciones, en que momento estoy y que es lo que tengo que hacer. Conocer y experimentar la vida espiritual, me permitió superar la ansiedad que siempre estaba presente, por no poder comprender el sentido de mi existencia.
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