Espiritualidad y Prosperidad

| Así mismo, en el ámbito empresarial hay gran interés por conocer el balance de la
respectiva vigencia en cuanto a logros y realizaciones; ello quizá por los recursos y esfuerzos invertidos para
alcanzar las metas que lleven al cumplimiento de la misión institucional. En el ámbito personal, a pesar de
que como personas somos la empresa más importante del mundo, el balance sobre la gestión personal es
poco claro o preciso, debido generalmente a que no existe un proyecto de vida que enmarque el rumbo de
nuestro quehacer cotidiano. Por otra parte, la época de fin de año es propicia para expresar buenos augurios, en particular de paz, felicidad y prosperidad, aspectos profundamente deseados pero muy pocas veces experimentados, por lo tanto vale la pena reflexionar sobre los factores que impiden su realización. En cuanto a la prosperidad es necesario tener en cuenta que, tal como lo señala Lair Ribeiro, sólo antecede al trabajo en el diccionario, o sea que no podemos aspirar a tener prosperidad si no tenemos un propósito de vida claramente establecido y profundamente deseado, con un plan de acción específico para alcanzarlo. Adicionalmente, es oportuno tener en cuenta que la prosperidad no sólo hace referencia a la tenencia de dinero o cosas materiales, en un sentido amplio ella tiene que ver con el tiempo, la felicidad, el amor y la calidad de vida en general. Por lo tanto, en esta época de reflexión es propicio evaluar cuan prósperos somos con el tiempo, con el amor y la felicidad, entre otros; ello no quiere decir que soslayemos la importancia del dinero, pero a la hora de un verdadero balance conviene recordar que el dinero es un medio y no un fin y a su vez, que la paz, el amor y la felicidad son sentimientos que realmente tienen un peso muy importante a la hora de medir nuestra calidad de vida. Tales sentimientos no dependen absolutamente del dinero, ya que su verdadera vivencia sólo es posible en la medida en que desarrollamos nuestro potencial espiritual; paz, amor, felicidad y prosperidad no son productos que encontramos en el supermercado, la droguería o la discoteca, no están supeditados a la disponibilidad de circulante. Conocer la forma de alcanzar la fortaleza espiritual es un imperativo que cada día toma mayor importancia. Para lograr dicha fortaleza espiritual debemos poner atención a tres áreas de nuestra vida, la primera es la relacionada con la dimensión espiritual; la segunda son las condiciones o circunstancias físicas que nos rodean y la tercera las acciones que adelantamos para traer beneficio a los demás. En la práctica, lo que generalmente sucede es que supeditamos el aspecto espiritual a los logros en las otras dimensiones, por ello hay poco logro y por ende poca satisfacción; si queremos alcanzar resultados rápidos y fáciles lo aconsejable es dedicar tiempo y esfuerzos al desarrollo espiritual para poder actuar adecuadamente en las otras dimensiones, pues esto nos da sabiduría y poder para evaluar y transformar las situaciones que nos limitan, ya sea en el ámbito de las relaciones con la familia, la situación financiera, la salud, el trabajo o las relaciones en el trabajo. En la frente tenemos escrito, con tinta indeleble, el valor que individualmente nos damos, y eso es lo que el mundo está dispuesto a darnos, ya que el mundo exterior es el reflejo de nuestro mundo interior, las experiencias externas reflejan las creencias internas. Si trabajamos en la dimensión espiritual y plantamos en nuestra mente la semilla de la paz, del amor, de la felicidad, de la prosperidad y del éxito, sus frutos llegarán; al cambiar nuestros sistemas de creencias y valores, el mundo también cambiará para nosotros. Recuerda que la vida es como el eco, si no te gusta lo que estás recibiendo, presta atención a lo que estás emitiendo, no hay necesidad de cambiar de ciudad o de país, las oportunidades surgen a nuestro alrededor, lo importante es aprender a verlas con otros ojos, el autentico descubrimiento no consiste en encontrar nuevas tierras, si no en verlas con ojos nuevos; la suerte sólo surge cuando la preparación se encuentra con la oportunidad. Así mismo, es preciso tener en cuenta que todo aquello en lo que nos concentramos tiende a aumentar, si nos concentramos en que no podemos, en que no tenemos derecho a ser felices, a recibir amor o a tenerlos medios requeridos para vivir una vida digna y próspera, eso será lo que tendremos en la vida. Si la percepción y visión es la de considerarnos seres valiosos y dignos de tener paz, amor, felicidad y bienestar, ello será lo que nos rodeará. Momento a momento creamos en la mente nuestra propia realidad, el éxito es conseguir lo que quieres y felicidad es querer lo que has conseguido, lo que aprendemos a crear con nuestra conciencia tiene mucho mas valor que cualquier cantidad de dinero que podamos obtener. En consecuencia, para iniciar un nuevo periodo de actividades nada mejor que regalarnos algo de tiempo para aprender a conocernos y descubrir la razón de ser de nuestra vida, para ello la herramienta mas apropiada es la meditación. Aprender a meditar es comenzar a darle un valor agregado a nuestra existencia. |
Profesor y estudiante de Brahma Kumaris en Bogotá,
coordina el Área Administrativa en Brahma Kumaris. Es profesor, pedagogo y
consultor de empresas en procesos de Calidad Total.
Manuel Cerón