REFLEXIONES


La Necesidad de Empoderar

Para nuestro desarrollo y éxito es necesario crear el entorno y las circunstancias ideales, en este mundo de continuo cambio hay que crear un ritmo, un movimiento de constante progreso. Para ello debemos conectarnos con los principios más inherentes, que nos permiten avanzar, no podemos realizar esto solos, sino que necesitamos del apoyo de otros; es indispensable transmitir capacidades a través de nuestras interacciones.
Las personas que vienen en contacto deben contagiarse de nuestro empuje e impulso hacia el cambio. Existen unos principios que son la plataforma para enfrentar cualquier reto. Estos principios siempre están sintonizados con los valores y propósitos primordiales de las demás personas son las herramientas claves para obtener logros reales y trascendentales.

El principio inicial más importante es el CONOCIMIENTO. Es el punto de partida, porque este como los demás valores, se constituyen en impulsos naturales en la persona. El deseo de descubrir, la curiosidad que se evidencia desde los primeros años nos muestra esa tendencia natural para aprender y conocer. El conocimiento como es impulso natural nos permite tener un propósito claro, unas metas claras; así avanzar es fácil y rápido, se desarrolla gran auto confianza y los demás también desarrollan esa confianza hacia nosotros.

Un segundo principio importante para empoderar es la COMUNICACIÓN a través de la cual podemos transmitir el conocimiento. Pero comunicar no significa solo de palabra, se comunica también a través de actitudes, a través de acciones, es decir por medio de la participación de estar interactuando con el medio y las personas. Sin comunicarnos no podemos compartir experiencias, sin transmitir experiencias no se facilita el paso de otros. La comunicación permite que otros tengan los referentes de nuestras experiencias exitosas las cuales pueden ser el punto de partida para que otros den el siguiente paso.

Esto nos lleva al siguiente principio que es el LIDERAZGO. Este valor es el resultado de la participación en el colectivo, cuando ya hemos generado un clima o atmósfera de confianza, de tal manera que obtenemos la aceptación de un grupo. El Liderazgo no se ejerce en un grupo, solo por quien aparece enfrente, el que toma las decisiones, el que coordina funciones; también se lidera cuando se acepta las ideas de otros, cuando se tiene esa capacidad de aceptar. El verdadero líder esta listo a ponerse enfrente, pero también es capaz y capacita a otros a ponerse adelante. El verdadero líder posee intuición y conoce lo que es correcto y justo en su momento. El liderazgo se va desarrollando cuando fijo el siguiente paso para avanzar.

Otro principio para nuestro desarrollo es la REFLEXIÓN, la capacidad de verificarse y recibir retroalimentación que le está proveyendo el entorno y las otras personas, la capacidad de reorientarse sin perder el norte. Este ejercicio se debe realizar antes, durante y al final, para un progreso continuo.  La reflexión cierra el ciclo de manera que se profundiza en el conocimiento de esta manera puede haber un continuo avance. La confianza de las demás personas crece con la calidad del esfuerzo personal y la coherencia evidente en todas las dimensiones del ser.


Así que para empoderar a alguien es importante que uno mismo esté desarrollándose continuamente, apoyándose en estos cuatro principios, aplicándolos se experimenta ese crecimiento. Cuando un propósito es benéfico estará lleno de sentido, solo así tendrá un efecto positivo en las personas y ellas estarán listas a cooperar.
Es necesario desarrollar toda nuestra capacidad. Esto exige ese compromiso constante para consigo mismo de manera que saquemos lo mejor del interior y lo compartamos. Por lo tanto no puedo conformarme con poco, por el contrario debo ir más allá de mis propias fronteras. Se debe partir de los valores más innatos y genuinos los cuales nos proveen la confianza y fortaleza suficientes para marchar con seguridad y confianza por el sendero de los logros y realizaciones. El contacto con esta verdad interna permite actuar con determinación y seguridad, eliminando temores, incertidumbres y con fe plena en aquello que queremos conseguir. Estos principios también crean la sabiduría que permite eliminar todo lo inútil e ilusorio; de tal manera que solamente tomamos aquello que verdaderamente es necesario y valioso, lo que da sentido a la existencia y nos convierte en un soporte en el cual todos pueden apoyarse para obtener igualmente su propio éxito y realización.


Ricardo Zúñiga
Es pedagogo, diplomado en Gestión de Calidad Educativa. Facilita procesos de equipo y actúa como coordinador del Área Educativa de Brahma Kumaris en Bogotá.

  

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