LA VERDAD DE LAS ESTADÍSTICAS - II

Como vimos antes (BK@net 39), solo YO estoy trabajando. Y no sólo
quedo yo para hacer el trabajo, es el tiempo con el que cuento para hacer el trabajo de todos:
- El
año tiene 52 semanas, de cada una de las cuales trabajo 5 días, eso me da 261 días laborables.
- De
estos 261 días, 18 son festivos... me quedan 243 días.
- De un día normal, la jornada es de 8 horas, las
cuales distribuyo así:
* me paso en promedio 4 horas en reuniones,
* 1 hora en pausas normales (
el café, el agua, la visita del compañero, el trámite en el banco, etc.),
* 45 minutos los dedico a leer mail
y otros 45 minutos para responderlos.
Es decir, me queda una hora y media por día para trabajar
efectivamente, que para 243 días que tengo - de los de 24 horas - me da un equivalente de 15 días
trabajados al año. (243 días por 1,5 horas/día dividido 24 horas/día).
- De estos 15 días,
aproximadamente 6 días se van en capacitación y seminarios, es decir me quedan 9 días en el año.
- De estos 9 días, invierto aproximadamente y en promedio 1 día al año para visitar al médico o en
incapacidades: me quedan 8 días.
- De estos 8 días, se pierde día y medio: medio día del miércoles
santo, medio día del 23 de diciembre y medio día del 30 de diciembre que la compañía normalmente nos
otorga.
- Me quedan 6 días y medio. De estos, debo descontar 2: el 24 y el 31 de diciembre que no son
laborables aunque no son festivos: me quedan 4 días y medio.
- De estos 4 días y medio, pierdo
aproximadamente 1 día al año por caídas de la red, por daños en el mail, por problemas diversos. Me
quedan 3 días y medio.
- De estos 3 días y medio, invierto aproximadamente 2 días al año (16 horas)
en eventos sociales de la Compañía dentro de la jornada laboral: el cumpleaños de este, la vinculación de
aquel, la despedida del otro, etc. Me queda un día y medio.
- De este día y medio, invierto 8 horas así:
20 minutos para ver 12 telerrevistas, es decir 240 minutos (6 horas) y dos horas más en las dos reuniones
que hace el presidente en el teatro. Me queda medio día (4 horas al año) para asistir a grupos primarios,
salir a aplaudir en el balcón compañeros que se retiran, asistir a la misa, ir a ver las promociones, visitar el
stand de aerolíneas, observar las exposiciones de arte en el hall, comprarle música al hijo, presenciar la
entrega del trofeo presidencial y sacar plata del cajero.
Definitivamente: no sólo tengo que hacer el
trabajo de 33 millones de colombianos sino que físicamente no tengo tiempo para hacerlo.
