REFLEXIONES


LA NECESIDAD DE UN VÍNCULO CON DIOS

 

 

Sí, no hay duda que Dios es necesario. Desde tiempos antiguos, la figura de uno más dioses ha sido una constante en todas las civilizaciones.
Sin embargo, en momentos como los que vivimos, no solo se necesita que Dios exista, sino que las personas lo reconozcan y desarrollen una relación con Él para recuperar lo que perdimos en el proceso actual de la civilización.

Vuelvo a un tiempo cuando mi noción de Dios era muy pequeña. Sí, sabía que existía – o por lo menos así me lo habían dicho. Envuelto en rituales difíciles de creer para mi mente lógica, o en libros escritos en un idioma distante en el tiempo, se escondía este ser inexpugnable a quien llamamos Dios. Además que ni un nombre, es simplemente un sustantivo escrito en letra mayúscula.
Si preguntamos a la gente del común, van a decir que claman por Él, que trabajan con Él. Con sus ojos simples y llenos de vida, estas personas conviven con un ser que para muchos es algo demasiado complejo de entender.
Quizá en estos momentos necesitemos regresar a esta sencillez. Debemos volver al momento en que conversábamos con Dios. Y establecer el vínculo duradero con Él.

La pregunta sería: ¿por qué establecer un vínculo con Dios si Él está en todos nosotros? A esta pregunta, se podría agregar que Él también sabe todo sobre nosotros. Pero, ¿realmente es así?
Miro como el sol ilumina la fría ciudad que elegí para vivir. Sé que está a miles de kilómetros de distancia, pero puedo sentir algo de su calor aquí, desde mi habitación, mientras escribo este artículo. De la misma forma, siento que Dios está en un solo lugar – en realidad, siempre me enseñaron que "está en el Cielo" – pero su poder se irradia a toda vuelta.


Si no abro las cortinas y las ventanas, de poco valdrá este poderoso sol. Sabré que existe y que allá está, pero nada más; no llegará a mí su poder. De la misma manera, puedo cerrar las ventanas de mis ojos y las cortinas de mi mente e impedir que la fuerza de Dios llegue hasta mí. Dios, con todo el respeto que tiene, sin duda no va a forzar su entrada.

En realidad, las religiones fueron creadas para reforzar la alianza con Dios. Crean una estructura que facilita el recuerdo de este Ser.
Sin embargo, Dios no puede ser religioso, igual que el sol no puede pertenecer a un país. Pues Dios tiene que dar a todos los seres de forma igualitaria. La diferencia reside en la manera que yo mismo, de forma individual, me acerco a Él.

Relacionarse con Dios significa dejar que el corazón hable más fuerte. Quiere decir estudiar un conocimiento que me lleve a entenderlo, no a temerlo o complicar su existencia. Relacionarse con Dios significa meditar profundamente tenga yo o no una religión formal.
En la meditación, puedo fácilmente desprenderme de mi cuerpo físico, dejándome llevar por la energía superior del pensamiento. En la medida que me desprendo, recuerdo a Dios, utilizando una imagen que me facilite el proceso (una estructura, por ejemplo, un sol espiritual) y converso con Él.
La conversación debe ser íntima, pues Dios o no, Él es mi padre y madre y tengo todo el derecho de acercarme a Él. De amarlo y recibir su amor.

Al establecer este vínculo con Dios, recuperaré muchas cosas en mi ser. Mi autoestima aumentará, mis valores interiores aumentarán y mi vida será cada vez más clara.
Es como abrir la ventana: el sol entrará y eliminará toda oscuridad de las dudas.

 


La pureza es lo que nos permite confiar en los demás.


Marcelo Bulk
Es coordinador de Brahma Kumaris en Colombia y también de la página de INTERNET BKCOLOMBIA.COM Tiene la experiencia de la relación profunda con Dios por casi veinte años.

  

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