ALGO diferente...

 

EL CAMBIO ESTÁ EN USTED

Cualquier iniciativa puede crear y enfocar la energía necesaria para empezar un período de cambio, y éste llega a su meta sólo cuando suficientes personas de la organización han incorporado las nuevas habilidades, comportamientos y relaciones de trabajo en sus rutinas diarias para mantener un alto y nuevo desempeño.
La decisión de hacerse cargo del cambio es más personal que monetaria. Crear energía es algo sencillo; cualquier cosa que descongele a las personas crea una nueva energía vital. Una vez creada la energía se debe enfocar hacia el logro de las nuevas metas.
Si usted es un líder, tenga la certeza de que todos estarán pendientes de sus palabras, mirarán cuidadosamente los hechos, escucharán sus estrategias e iniciativas, pero sobre todo estarán pendientes de sus acciones, que son las que transmiten finalmente lo que usted es. Los líderes que dejan de aprender acerca de sí mismos decepcionan en todas las circunstancias, pero especialmente durante períodos de cambio. Las personas emulan a los líderes y buscan consistencia entre lo que dicen y lo que hacen.
Para identificar la mejor visión y acrecentar el número de personas que se harán cargo del cambio, debe aceptar la contribución de muchos, no solo de unos cuantos. Recuerde: usted puede darle a las personas que dirige el coraje para cambiar, crecer y desempeñarse en grande, sólo si usted tiene el coraje para vivir el cambio.
Ningún equipo logra un verdadero desempeño hasta que todos sus miembros se hacen solidariamente responsables. La confianza mutua está por encima de la confianza individual; en los equipos ganadores, todos saben que, así tenga las mejores estrellas, es el equipo el único que puede triunfar o fracasar.
Pregúntese el cómo, no sólo el qué y el por qué, y exija que las personas se pongan tanto en sus zapatos como en los de los demás. Trate la visión como algo que las personas viven en el presente, no solo en o para el futuro.

La visión debe estar viva. Empleando una analogía financiera, la visión es como una hoja de flujo de efectivo. Mientras el balance representa la fuerza financiera de una empresa y muestra su radiografía, el flujo de efectivo va más allá: es la sangre financiera de la organización, que le indica cuánto y de qué fuentes se genera el efectivo de la empresa y en qué se debe emplear.
Las fuentes de la visión son sueños, palabras, imágenes, iniciativas y acciones personales. Sus usos son la energía, el significado, el cambio y el desempeño. No puede confiarse en lo que ya sabe. Debe inventar cosas nuevas, ensayar, correr riesgos y adoptar lo que funciona y descartar lo que no. Lo único que debe permanecer constante es la disciplina y el desempeño como un objetivo de aplicación a los nuevos principios.
En otras palabras, debe aprender a improvisar. Los líderes de cambio que improvisan se vuelven seguros frente a cualquier alegría o aflicción con la que se enfrentan. Los que no, sólo recogen confusión y desilusión.

La imaginación y la información son hoy dos factores absolutamente necesarios. Prepárese para improvisar a menudo. Una sola iniciativa de cambio puede transformar una organización completa. El cambio es, además de desconocido, un fenómeno dinámico y desde el momento que comienza debe estar preparado para improvisar.

 

DOUGLAS K. SMITH

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