REFLEXIONES - Odisea 2001


A este momento, todos ya deben no querer hablar más de 2001 - una Odisea en el espacio. Escrito por Arthur C. Clarke y llevado a la pantalla grande por Stanley Kubrick, pasó de una aburrida película a una obra maestra. Tuvo por lo menos 3 continuaciones en libro y marcó toda una época de sueños y realidades. Así que este no es el objetivo de este artículo.
La palabra Odisea viene de Odiseo (Ulises), el mítico o real personaje de Homero que después de la Guerra de Troya (la Ilíada), emprende un difícil viaje de regreso a su hogar (la Odisea). La Guerra duraría en las manos de Homero 10 años, interviniendo dioses y hombres hasta la sagrada victoria de Grecia. La Odisea duraría otros 10 años, interviniendo dioses y hombres para evitar que un hombre común regresara victorioso a los brazos de su esposa y al confort de su hogar.
¿Qué de común tiene la obra escrita de forma espléndida por Homero y este año al cual llegamos y que en algún momento un hombre visionario unió definitivamente en la mente de todos con el nombre de la Odisea?
Quizá, observando el mundo pudiéramos tener la respuesta. Como si el mundo fuera una gran, gran película. Como si cada persona no fuera más que un personaje y hubiese un inmenso guión siendo desempeñado veinticuatro horas por día.
Dentro de esta obra existen hombres y mujeres, que luchan como un día luchó Ulises, para retornar a sus raíces. Hay personas que están tratando de encontrar el verdadero sentido de su propio ser, pero se ven delante de las más absurdas dificultades. Como si hubiera dioses mandando catástrofes impensadas.
Pero, al final, todo va a resultar bien. Al final, hay beneficio y todos los obstáculos son olvidados debido al logro que se obtiene.
Si comparamos esto, tenemos algunos elementos básicos de la Odisea y son componentes clave en la vida de cualquier persona:

La búsqueda por la Felicidad

Odiseo no quiere nada, sino ser feliz. No quiere nada, sino llegar a su hogar y descansar de toda la guerra y lo que ella implica en la vida de una persona. Irónicamente, Ulises no es uno de los grandes héroes de la guerra, pero su vida pos-guerra se tornó un libro.



Cada persona lo único que quiere es ser feliz. Es terminar un día de trabajo, en el cual no es normalmente el gran protagonista, y experimentar la tranquilidad de un puerto seguro, con personas queridas.
Sin embargo, para alcanzar esta felicidad, hay que vencer muchos obstáculos. No son monstruos externos; más bien, son fantasmas internos como el miedo, la expectativa, la codicia, el temor a perder el otro, etc. Hay que vencerlos para que el individuo recupere lo que busca.

La fortaleza de enfrentar a los obstáculos
Cuenta Homero que al pasar cerca de una región llena de sirenas, Ulises quiso oírlas. Esto significaría la muerte, pero le habían dado la solución al problema: cera en los oídos de sus marinos y Ulises atado en el centro del barco. Durante un tiempo indeterminado, Odiseo escuchó la más bella música y enloquecido trató de desatarse, pero no pudo. Al final, sus marinos lo encontraron vivo, pero agotado, exhausto por su lucha personal.

Es que enfrentar obstáculos requiere mucho, pero mucho coraje. Es muy fácil huir de ellos, incluso ponerse cera en los oídos, pero oírlos y sobrevivir no es tan sencillo así. Todos los días tenemos tales obstáculos que tratan de desviarnos de nuestra meta final, o bien hacernos perder algún tiempo. ¿Cuántas veces hemos planeado llegar a la casa a las 9 de la noche y no logramos, porque algunas sirenas han cantado en alguna parte?
Es necesario no huir, sino enfrentarlos. Para eso, los Ulises modernos requieren llenarse de poder, de forma que puedan ser valientes enfrente de estos "monstruos".




La esperanza en la meta final y la visión de un objetivo claro
A Ulises nunca le faltó la esperanza; al menos, no muchas veces. Tampoco le faltó la visión de un objetivo claro, su hogar, pero los dioses lo hicieron perder el rumbo y tener que navegar mucho más que lo previsto.
Aunque a la persona común y corriente muchas veces pierda el sentido de la fe en algo que será mejor, es decir, la esperanza, normalmente lo mantiene activamente. Aunque a veces eventos inesperados puedan sacar el barco de su rumbo y llevárselo a otros puertos, la visión en un objetivo claro que estos incógnitos héroes tienen les permite devolverse y, con persistencia, llegar finalmente a su hogar de descanso y tranquilidad, que puede ser el final de una carrera, o bien una victoria específica.



Al desarrollar una conciencia más amplia, estamos entrando en un nuevo episodio de esta misma película. O sea, es necesario entender que todos estos obstáculos simplemente auguran un nuevo mañana, una nueva vida y contactarse con lo más interior del ser, donde todo el poder está.
Así que, en este 2001, vamos a asistir a la gran película de la vida; una película donde nosotros mismos nos hacemos de protagonistas y ver como podremos terminar la Odisea y que este año sea una época de logros y victorias, dejando los obstáculos como parte de un pasado. Igual que monstruos leyendarios.

 


Marcelo Bulk

Marcelo Bulk es coordinador de la página BKCOLOMBIA.COM y director de Brahma Kumaris para Colombia. También se desempeña como consultor empresarial.

  

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